TYPE HTML PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.01 Transitional//EN">
DESPUÉS
QUE EL DRAGÓN
ME HAYA DEVORADO
Me
pregunto si el arrepentirse servirá de algo al final. Como el sentimiento
que tuve al comenzar con todo esto, de aceptar a ciegas el dolor o la posibilidad
de la Gloria y el fracaso a la misma vez.
Saber que a un paso mas, se encuentra la posibilidad de ser una estrella o estrellarse.
Ahora no importa mucho lo que piense, o lo que quería corregir en mis
sentimientos, solo siento que un paso adelante no hay nada, o tal vez me estrellé
y aun mi cuerpo inerte en el fondo del abismo, no reacciona al dolor o la muerte
me ha tomado tan de sorpresa, que no reconozco este momento tan importante al
final de mi vida.
No importa cual sea el siguiente paso, si la completa desilusión por
seguir viva y tener que reparar los huesos rotos, uno a uno no importa el tiempo.
O quizás el afrontar que esta vez estoy realmente muerta y que he de
cargar toda mi vida un cadáver conmigo.
Y cómo diablos iba yo a saber que como todo en la vida es el amor el
maldito dragón de dos cabezas que acorrala el alma contra un risco amenazando
con devorarme entera si es que mi cuerpo no se lanza antes al vacío.
Y aunque, estúpidamente haya yo creído que podía engañar
a semejante bestia. Lo que he aceptado fue el sacrificio de ser devorada de
apoco, mientras una de sus cabezas me devora pedazo tras pedazo en angustia
eterna, que es el saber porque?? Porque rayos no puedo controlar lo que sucede
aquí?? Porque no puedo simplemente escapar de este dolor?? Y cuando decidido
dejar caer lo que queda de mi cuerpo al vacío, la otra cabeza me atiende,
casi compasiva me lame las heridas, y consigue con sus atenciones que me quede
y olvide lo que me espera cuando la otra cabeza despierte y continúe
destrozándome, separando mi corazón de la razón que me
condena a ser el fracaso, del intento y de la posibilidad, y jamás pretender
ser el posible éxito de algo que pueda surgir…
Antes de aceptar mi derrota, debo aclarar que esta cobardía fue por no
soportar el silencio, la herida mas grave que pudiese darme mis fallidos intentos
de entrar en su corazón. El saber que no hay nada más que eco
a mis palabras, y que a mi presencia solo se la recibirá con desdén.
Ya no puedo borrar mis palabras, o rehacer la letra de esta canción suicida.
Solo se que tendré por seguro que lo que pude hacer ya esta hecho, y
en nombre de lo que no fue y di hasta la vida porque sea, jamás me arrepentiré
por lo hasta ahora andado, escrito, dicho y soñado.