This
could be Heaven or
this could be Hell
Raven Z
En momentos como este, cuando aun no
entiendo si es de día o acaso es el final de ayer que se pierde
en mi ventana, y congela mi alma para adormecer toda posibilidad en mí de
querer estar viva. Recuerdo desde este profundo abismo, desde la sensación
de infierno de las sabanas sobre mi cara que me hacen querer dormir eternamente,
ese mi vacío y mi ya monótona melancolía, me aburren
y me infestan de curiosidad, por saber si es un nuevo día, por
sentir en mi cara el sol o si solo debo despedir el día.
En estos momentos la locura es bastante útil, para poder burlarse
de uno mismo e intentar respirar de verdad. Aún mi humor no se
ha disipado, de esa sensación mortuoria que me acompaña
desde siempre, aun mis lágrimas no se secan y aunque recorren
mis labios y mis manos, mis ropas y mi pelo, he sentido la curiosidad
como una aliada a esta trillada ansiedad.
Me ha aburrido el silencio y el vacío, me han hastiado los mismos
lamentos que salen de mis sienes y destrozan toda posibilidad de disfrutar
de la luz del día. Y pese a que me alimentan y nutren mi alma,
en su momento me han hundido y elevado a la vez a un punto cero eterno.
Me siento como una moneda suspendida en el aire que por breves segundos
se queda girando al aire, antes de cumplir las leyes de la física.
Mis segundos han sido años, mi equilibrio se distorsiona, mi cabeza
rueda girando entre mis pies.
Aún no comprendo mucho, y mi temor es mayor que mi ignorancia,
pero si la suma de todos mis miedos es mi verdadero poder, tal vez estando
en este reino de lo imposible, donde Alicia y el conejo habitan, mientras
tengo estos eternos segundos levitando antes de caer; pueda impulsarme
para volver a subir, o definitivamente tomarme el tiempo para caer con
gracia, si el suelo es lo inevitable.
Debo tal vez reconocer desde mi insano punto de vista, o este asilo dónde
me encuentro, me han permitido ver la posibilidad que me faltaba, la
esperanza que había perdido.
Y aunque la moneda caiga y se pierda rodando en el suelo, se que los
minutos antes del fin tendré que disfrutarlos con toda la furia
de mi locura, con la fuerza que hace latir mi corazón, y entre
conejos y objetos que levitan me he armado de valor para abrir mi ventana
sin ningún tipo de deseo o disposición de lo que vaya a
encontrar.
Se que el futuro es una combinación de eventos de los que nunca
podré tener dominio aunque a veces me sueñe con atisbos
o vea en mis cartas varias pistas, pero en nombre de la incertidumbre
quiero vivir para contar a los que siguen después de mi cómo
fue que todo sucedió. Hilar las historias que narran mi vida con
la mayor de las incertidumbres, fascinando con cada detalle imposible
e improbable.
Con la capacidad de no temer a amar a quien mi mente y corazón
decidan con el tiempo, amar con toda la pasión que hace que mi
corazón lata y utilizar la sangre para escribirle versos, aunque
no tenga la garantía de que me ame o de que se quede, los versos
mas tristes, y los versos que le den la bienvenida a mi vida.
Si bien la locura me trajo ha este lugar, donde todas las posibilidades
se hospedan, donde esperaba entre ángeles y demonios por mucho
tiempo en duda, solo quiero ver si es que es de día o de noche,
porque que puede ser el infierno o puede ser el cielo pero depende en
cual escoja despertar. |