Lilac
Wine
Jeff Buckley
J. Shelton;Grace;1994
I
lost myself on a cool damp night
Gave myself in that misty light
Was hypnotized by a strange delight
Under a lilac tree
I made wine from the lilac tree
Put my heart in its recipe
It makes me see what I want to see
and be what I want to be
When I think more than I want to think
Do things I never should do
I drink much more that I ought to drink
Because (it) brings me back you...
Lilac
wine is sweet and heady, like my love
Lilac wine, I feel unsteady, like my love
Listen to me... I cannot see clearly
Isn't that she coming to me nearly here?
Lilac wine is sweet and heady where's my love?
Lilac wine, I feel unsteady, where's my love?
Listen to me, why is everything so hazy?
Isn't that she, or am I just going crazy, dear?
Lilac Wine, I feel unready for my love...
|
|
|
Laberinto
Mental
Raven Z
Esta
ausencia mental, de sentir que te tengo, pero no encontrarte; de percibir
tu presencia como el leve aroma de la tierra cuando comienza a llover.
Escuchar tu voz pese al ensordecedor ataque de las gotas de lluvia sobre
mi techo.
Me hace pensar si la locura a la que tanto me aferro, no me convierte
ahora en un candidato para algún nuevo tratamiento que erradique
la demencia.
Alguna nueva droga que me haga ver que tras esa necesidad de sentir tu
pelo entre mis dedos, sólo es mi perturbada mente acariciando mis
reportes o algún papel que encuentro en mi escritorio.
Y quizás ya exista la terapia que me haga comprender, que sentir
tu aroma en el aire es sólo un deseo poderoso de mi necesidad de
tenerte a mi lado.
Y aunque a veces desespere y sienta que alucino con tus labios, cerca
muy cerca mientras duermo, para despertar de golpe con el rostro en mi
almohada y lágrimas mojando mi cara, existe felicidad en los momentos
previos antes de recuperar mi cordura.
Y aunque la ansiedad se agolpa como un viento fuerte, contra mi pecho,
creándome la duda, la inseguridad de saber si realmente estuviste
aquí, o toda esta felicidad que me ha convertido en una boba, recordarte
entre mis brazos y ver tu sonrisa, besar tu rostro, tu cuello y darte
lo mejor de mi. No sea más que el resultado de algún poderoso
sedante, que me adormece hasta envolverme en un éxtasis que sólo
me permite ver lo que quiero.
Aún no se si pertenezco a la lista de algún psiquiatra que
sepa que lo que más quiero son tus ojos, porque me transportan
a un mundo pleno, que no puedo describir, tan sólo demostrar con
mi sonrisa, que libera desde lo más profundo absoluta paz. Y tenga
que escuchar de sus labios que no eres real, sino mas bien el producto
de mi torcida mente, hambrienta de cariño, y que naces de mi necesidad
de abrazar.
Tampoco puedo decidir si es que en algún momento de mi vida mas
que mi cordura, mi razón misma se quebró y logro liberar
del hielo mi corazón, envolverlo en un motón de razones
que explican por qué para mi, tu voz es como la música.
Y entregártelo justamente a ti, que no existes pero estas aquí
en mis recuerdos… tus ojos entregándome alegría, mi
pelo cubriendo tu rostro mientras te beso, tus brazos enredados en mi
cuerpo…
No encuentro en punto de inicio, no se siquiera si estoy ahora en mi casa
o en algún olvidado hospicio. No se cuando ni por qué este
dolor comenzó, de pensar si existes o no, de preocuparme por buscar
ayuda antes de perder por completo la cabeza, o de dejarlo todo en este
instante y correr a tu lado, aunque no sea día de visita, aunque
existan miles de razones y argumentos sin sentidos que me alejen de ti.
Tener el valor de aceptar que si te tengo y no estoy loca, y eres un momento
que me llena de alegría, un secreto que me obliga a sentirme viva,
pero que me condena a creer que cada día he perdido algo la razón,
porque quiero seguir perdiéndome y encontrarte en estas alucinaciones
contigo.
|