Galería de criaturas: Incubo y Sucubo

Graznido by Raven Z at 23:45
2009
Dic 2

Fantas

Estas dos presencias en las pesadillas de mucha gente me han intrigado siempre. Ambos son interpretaciones de demonios o entidades del bajo astral que se apoderan del sueño de mujeres y hombres aprovechando la energía sexual de cada uno.
Recapitulando en los datos conocidos y recabados por el hombre, se sabe que los términos provienen de incubare y sucubare (estar acostado debajo, o encima), seres sobrenaturales capaces de materializarse en nuestro universo tridimensional dotados de cuerpos reales y físicos, con carne, sangre y esperma. Los íncubos serían demonios con forma de varón y los súcubos serían diablesas femeninas.

Otros datos que circulan por Internet y se conoce como “históricos”

“La victima del Incubo, podía quedar embarazada, y el hijo crecía como un humano normal, solo que desarrollando habilidades mágicas. Al crecer, el niño podría convertirse en un poderoso Hechicero o en un ser de gran maldad. Una vieja leyenda dice, que el Hechicero Merlín, era el producto de la unión de un Incubo con la de una Monja. Otra leyenda, dice que El incubo y el Sucubo, eran ángeles caídos.”

A partir de estos datos generales se ha creado en el folklore popular de occidente la romántica visión de que estos seres son criaturas, aunque demoniacas y malignas, atractivas y de un magnetismo sexual embriagante. Pero buscando en los datos que se pueden calificar como evidencias, existe una pintura que me llamo la atención desde hace bastante tiempo, fuera de otras imágenes con la idea romanticona de cómo sería el encuentro con un Incubo. Este pertenece a Johann Heinrich Füssli, llamado “La Pesadilla” que logro variadas interpretaciones en su tiempo a demás de varias versiones de otros pintores.

Este muestran, como verán, a un demonio pequeño y que yace sobre el pecho de una mujer que sueña y se ve angustiada. Esto reflejaría el verdadero significado de la palabra Incubo, y reflejaría lo que verdaderamente siente una mujer que ha sido visitado por tal demonio.

nightmarei Johann Heinrich Füssli (1741–1825)- The Nightmare

No discuto la posibilidad de que los seres del bajo astral puedan tomar una forma física tangible, a tal punto que puedan impregnar a una mujer. Pero fuera de pensar a los visitados como víctimas, me puse a pensar que por lo general se rescata de las experiencias contadas, aquellos afectados pasaban por una etapa de soledad y ansiedad por un amor perdido o la inexistencia del mismo, en ambos casos fuera de la necesidad física manifiesta, existe un tinte de ansiedad y anhelo amatorio muy fuerte. Por lo que creo que las variadas manifestaciones y experiencias dependen de la calidad y cantidad emocional que cada “visitado” pueda sentir.

Es decir, creo que en muchas ocasiones donde estos seres se manifestaron existió un consentimiento de alguna manera voluntaria para que se manifiesten, con la necesidad de llenar un vacío, ya sea físico o emocional. Aquel hombre o mujer despechado y con anhelo de cariño sentiría la opresión real de sucubo o Incubo sobre si, como si algo se alimentara de todo ese amor que no tiene a dónde ir, ahogándole y sofocándole al sentir su energía vital y psíquica siendo drenada en forma de un torrente de emociones que en sueños podría o no llevarle a ver al ser amado y experimentar en su encuentro lo que más deseaba que sucediera entre ellos. Desde un beso hasta el acto sexual, de todas maneras aunque haya visitado a la obsesión de su corazón a la mañana siguiente se sentiría exhausto y con el corazón intranquilo ya que pese a los sueños esa relación no podría ser en el plano real, eso según lo viví fue el verdadero peso de este oscuro ser sobre el pecho.

Ahora y de alguna manera envidiable, están las visitas que se pueden leer en páginas de fanáticos del vampirismo y lo oculto como hobby, donde el demonio femenino o masculino se viste de una exuberante piel y devora carnalmente a su víctima inclusive haciéndole sentir placer. Hecho que no cambia que su energía vital está siendo consumida y tras cada encuentro su vida se transforma en la de un adicto, con las mismas consecuencias para su salud mental como física. Teóricamente tener encuentros sexuales alucinantes y del tercer tipo es lo que tal vez todos anhelamos, pero no sería más interesante con un ser vivo, al que podamos ver a los ojos con todos los riesgos que implica, desde amar hasta protegerse de una ETS.

Nightmare-(1800)
Nightmare (1800) by Nicolai Abraham Abildgaard

Esta filosofada se me vino en un momento en que me di cuenta de más evidencias, de como el ser humano es creador tanto de su paraíso como de su infierno. Pensar en estos seres trae un poco de temor, ya que aunque la lógica triunfe y la retórica freudiana sea más contundente para explicar por qué y cómo una persona puede despertar y sentir que ha experimentado un encuentro sexual voluntario o no, las evidencias de las energías negativas son la prueba de las energías positivas que nos rodean. Por lo que estas energías envueltas en bruma y deseos sueños y quimeras propias del corazón del hombre, pueden tomar la forma y accionar que más nos guste y creamos necesitar, pero no cambia el hecho que todo esto sucede por nuestra voluntad, cada ser que tenga su propia vibración ya se apositiva o negativa, una vez invocado con alegría o llanto, estará dispuesto a ser parte de nuestras vidas, ya sea como compañero, verdugo o sanguijuela que aproveche de nuestra energía vital que es única de todos los eres que habitan la tierra, y la entreguemos de la manera y forma que queramos interpretarla y despacharla hacia ellos.

imag

Concejo, si se quiere tener el encuentro de película, y que de paso este ser tome la forma de una exuberante estrella de cine, quizá sea lo más sensato y honesto el abrirse consciente y voluntariamente a una o uno de estos seres, teniendo en cuenta primero que tendrá un precio, y luego de que en la historia y folklore humanos no se conoce algún trato con demonio o entidad del bajo astral que haya resultado completamente favorable para el hombre, aunque parezca que se está pagando de inmediato y efectivo el favor. Siempre habrá algo, la típica letra menuda en el contrato verbal o escrito que se conseguirá en vez de ser los que nos aprovechando de algo o alguien, ser los que estamos al servicio y en esclavitud, y terminemos además en una posición nada agradable al realizarse el acto. Y tal vez no solo represente la pérdida de energía y al cansancio, sino la capacidad misma de apreciar un encuentro real con otro ser humano.