Manifiesto Paranóico

Graznido by Raven Z at 00:43
2012
May 28

He estado pensando, no solo como hobbie, sino como un ideal de lo que me gustaría hacer con el resto de mi vida. En dedicarme a escribir. Y esto a veces me urge no solo por un medio alternativo de sustento, sino como una necesidad cuando recuerdo todos esos sueños torcidos que a veces tengo, y como soy feliz mientras mas extraños y distintos a mi vida regular se presentan.

A veces en mis sueños aparecen caracteres de películas o series que veo constantemente, o gente que conozco. Y esos sé que son los sueños cuando estoy en un coma físico el cuerpo esta muy abatido y el estrés a demás ha devastado mi mente, por lo que al entrar en estado REM lo único que sucede es una proyección involuntaria de los hechos hasta ahora recolectado por mi cerebro. Así que me vuelvo una víctima de mi mismo cerebro al estar paralizada y obligada a ver la proyección Power Point de un día aburrido o de circunstancias mundanas que secretamente me torturan.

Pero cuando realmente siento que he descansado, se podría decir que solo mentalmente, porque muchas veces físicamente me he sentido apaleada y hasta con señales físicas de abatimiento, han sido cuando fui a Marte o conocí por fin aquella rivera del Ganges que no existe en este plano. No me atrevo a decir que sean todas experiencias de desdoblamientos, pero muchos son universos enteros en los cuales tengo tales capacidades de dominio y control sobre los elementos y mi entorno, que de alguna manera lógica asumo que en mi propio cerebro realmente trabajando y logrando estructurar una realidad que me es más agradable.

Lo extraño es cuando esta se vuelve turbia y llena de conflictos bueno, como la vida misma. Pero la acción reside en comprender que con todo este movimiento que puede ser contrarío al cauce que puedo desear, hace que se creen historias increíbles. Ahora entiendo que cuando quiero escaparme a un pacifico e idílico mundo, tendré siempre un jardín Zen en la parte trasera de cada una de estas aventuras, pero ahí no sucederá nada. Tal vez el sonido de la fuente o la brisa denoten algo de vida, pero por lo demás si me quedo mucho tiempo inmóvil, supongo que me convertiré en uno de los granos de arena que lo adornan.

Y eso al final no es mejor que ser sometida a la exposición de imágenes de un día en el que he trabajado agotadoramente y lo único excitante es pensar como a la persona que me ha irritado a lo largo del día le crece hiedra de su cabello y mientras más irritante se vuelve logra ocupar todo el espacio con sus ramas y físicamente siento que su guías llegan a rodear mi cuerpo paralizándolo y envolviéndolo con el cuidado de no permitir que mis orejas queden expuestas a su tonterías y mis ojos sean obligados a mirarle únicamente cumpliendo la función de todo su espectáculo.

Cuando mi mente esta realmente libre y en búsqueda del descanso, es cuando trabaja más y recrea vidas que he tenido y las que tendré, el tiempo viaja de manera distinta y converge en mis historias que en muchas ocasiones son de horror. Tal vez me obsesiono por contados autores que han tenido sus almas y vidas atormentadas por toda clase de miedos y torturas psicológicas. La idea de ser torturado por un ave negra que solo grazna lo aprendido al azar de un extraño y de manera casi cronometrada responde con precisión a las peores suposiciones y miedos que puede tener una persona en una oscura noche, es realmente macabra, y mucho más si se vive para solo relatarla pero no se cuenta con suficiente evidencia de haberla vivido.

Es uno de los motivos por los que me siento atraída de manera hipnótica al mito de El Cuervo, en todas sus formas mitológicas en el mundo. Y para mí el ave en sí es una mitología porque solo los he visto en fotos y mis sueños. Y aún así no había una sensación real.

Estos pensamientos abstractos, y las ideas absurdas a veces desechadas por mi consciente de verter todas estas alteraciones de mi mente en papel, se han visto visiblemente afectadas desde que tuve una conversación con una amiga donde explicaba su miedo patológico a todo filme que refleje lo Paranormal. Y aún más si traía en un contexto real y se le contaban “historias de fantasmas”. En mi posición de viajante, en mi entendimiento y conocimiento y hasta contacto con este tipo de fuerzas, existen contadas ocasiones cuando una de estas películas pueda afectarme seriamente. En mi contacto con cualquier desencarnado o ente de otro plano, aun cuando comprendo lo horrendos en el aspecto físico así como sus actos pueden llegar a ser, es a lo que menos le temo.

Qué sucede con nosotros hijos de la noche, que no se nos puede mostrara a una persona brincar con una sábana en la oscuridad, o ver la sombra y aún más la viva imagen, como se muestran en la nueva moda de películas “basadas en hechos reales”, de la llorona acercándose con los ojos huecos, que no logran en lo mínimo causar miedo tal vez una reacción de sobresalto físico momentáneo, pero para nada verdadero terror.

Con lo cinefaga que soy puedo decir que hasta mi límite, y es tipo de películas donde realmente están las cosas que me asustan, he visto todo tipo de filmes y los que han logrado mi admiración son los que al causar miedo y tienen un excelente manejo del suspenso o de la idea mental de lo que es verdaderamente aterrador. Son abruptas expresiones de efectos, sonidos y mentes torturadas que han brindado con su pluma el perfecto balance para crear las reacciones emotivas en el espectador.

Pero en la recolección mental de todas las películas que vi y me causaron miedo tanto para paralizarme, causarme un mal sueño, no dejarme estar a solas en una habitació, citando los ejemplos de situaciones vividas por esta amiga.  Por lo que pude concluir que físicamente puede llegar a ser afectada, a la sola mención de alguna historia posiblemente inventada de un alma que ronda el lugar de trabajo que fue presenciada por una histeria masiva para perdurar el mito de que una mujer de blanco habita en nuestra oficinas.

Sin querer ridiculizar a estas personas, o moralmente agredirles al ingenuamente decirles que son solo películas y efectos especiales, ya que aún existen ciertos elementos empáticos con mi prójimo que conservo para no burlarme de los temores de otros. Porque vaya a saber qué es lo que opinarían de los míos. Y hasta aquí haré énfasis en mi “comprensión” de este tipo de efectos, ya que también tuve 10 años y vi una vez una peli que no me dejo dormir por un tiempo (1 día, y era The Fly).

Pero como contrapropuesta consulté a esta mi amiga que películas le gusta ver si se aleja de todas las que tienen un fantasma en la tapa o la idea de algo inesperado e incierto en la forma de una mancha voladora que pueda aparecer inexpertamente en la pantalla? Pues para mi gran sorpresa respondió: las películas de drama y suspenso.

Me tomo mi tiempo para expresar mi “sorpresa” porque, y solo quiero que se tenga una idea clara y lógica haciendo un recuento de los hechos y basado en el método científico. Existen miedos que pueden paralizar y prevenir que una persona sude frio, su pulso se eleve y le obligue a ignorar necesidades fisiológicas como ir al baño sola por miedo a que en ese piso medio oscuro (sin recordar que ya se inventó la electricidad) una cosa transparente medio humanoide, que estoy más que segura no puede hacerle daño en este plano, le pase por delante. Que, al ser veedor de películas de drama que muchas veces se basan en hechos de la vida real. Que si no sucedieron son físicamente posibles y ciertamente más probablemente sean dramatizados y embellecidos por la pluma de un escritor y las actuaciones, basándose en hechos reales de gente que sobrevivió o no dicho drama.

Es decir, se prefiere ver a una historia detectivesca, que explique como un marido “astutamente” asesina a su mujer y logra cubrir todas sus huellas, hasta que es elegantemente descubierto por un excelente detective. Personalmente soy fanática también o demás de los dramas e historias policiales (placer culpable debo admitir), pero hasta yo puedo darme cuenta que mientras todos nos maravillamos por las habilidades del Sherlock de turno, existe un cuerpo de una persona X que fue baleado, acuchillado, aplastado, envenenado, asfixiado, etc. por la persona Y, y los motivos que al final se descubren suben los rating mientras más interesantes y coloridos sean. No solo dinero, celos, búsqueda de poder que son las regulares, sino más bien por aquellas que mesmerizan a las masas sobre los asesinos seriales (incluyéndome en las masas torcidas), porque les parecía divertido.

En un mundo en el que hay que tener miedo y temblar por sombras en la oscuridad y posibles eventos paranormales, que de paso son buscados y perseguidos por disfuncionales que solo desean el placer de la caza de fantasmas, es comprendido y hasta glorificado en Halloween o El día de los muertos bailar y temer a “lo desconocido” y no me hagan empezar con los OVNIS. Pero el observar más de 1000 homicidios en un año de todas las temporadas de las series detectivescas, que orgullosamente tienen equipos de escritores y consultores médicos y policiales contándoles sobre verdaderos casos de las tramas enredadas y lo complejo de las interacciones sociales que derivan en un crimen es “fascinante” pero no causan un mínimo de temor.

He ahí otro punto a mi sentimiento ocasional de anormalidad, si bien me deleito en las historias de terror donde un “fantasma” puede salir a balear malos para reclamar venganza o en exploradores espaciales derramando mucha sangre mientras escapan de los aliens asesinos, se con un 99.99% de seguridad que eso no puede sucederme a la vuelta de la esquina. Pero que a otro ser humano que por algún motivo desconocido inclusive por mí después de mi muerte, desee algo que yo tenga, desde mi persona hasta mis efectos personales o cabello, puede encontrarme en la esquina para luego yo ser parte de su colección de víctimas.

Necesitaba hacer mi manifiesto de paranoia a estas alturas, sin antes aclarar que si bien pienso que todos estos hechos son posibles, no evitan que salga a la calle viviendo la vida cotidiana que la mayoría tiene, y que camine por ejemplo en horas nocturnas por la oscuridad, no por considerarme un hijo d el anoche busco el psicópata en cada esquina. Sino que más bien siento que el 100% de los que pueden física y emocionalmente dañarme, le temen más a la oscuridad y a las sombras, que a presentarse con una sonrisa abierta y apretón de manos y pedir mi confianza, y ese encuentro no necesariamente puede derivar a mi asesinato, pero si a mi destrucción emocional y psicológica si me cruzo u opongo ante sus deseos/necesidades de humano.

En cuanto encuentre el valor de desempolvar la cubierta del libro de mis terrores espero hacer fortuna con la desgracia supuesta de un sujeto que solo habitará en los planos oníricos de mi existencia, y no glorificando su asesinato autopsia y venganza siendo que puedo estar escribiendo la historia trágica de cómo me mataron a mi o a uno de los míos en la siguiente vida.