Eventualmente, y con la ayuda de la demencia en la que me he sumergido desde hace tiempo, lograre encontrar lo que busco.
Gradualmente y sin temor a la censura mis pasos descalzos y ampollados se encaminaran a la línea de partida hacia el fin.
Inevitablemente mis días contados entre las cenizas y el agua y el fuego que me habitan serán envueltos por el viento, y mi aliento se convertirá en eco con el resto del universo.
Accidentalmente en un arrojo de necesidad y conciencia mi ser retornara la tierra y caerá entre la misma gente que una vez amé odie, lastime y castigue con mi presencia y viceversa.
Naturalmente seguiré las leyes del corazón y cometeré los mismos errores al reconocer a los seres que se han ligado a mi eternamente sin saberlo, confiaré en ellos los amaré les enseñare los recónditos espacios de mi alma y abriré toda puerta que llegue a al centro de mi ser.
Mucho de lo que conforma mi destino y habilidad de encontrarme en el futuro del futuro está en mis manos, la libertad para creer en que esto es posible será siempre mi invisible compañera a la que optaré o no en ver.
Pero los poderes con los que traigo la marea y el desierto de mis caminos, serán siempre en misterio que des-escribo en ese tiempo que no es tiempo y ese espacio que esta por sobre, debajo, rodeado y medio de aquellas noches en las que duermo tan profundo y muero para renacer cundo el día me despierta con nuevas preguntas.






















